Ya sabes a lo que me refiero. Son esas ganas incontrolables de querer y saber que no se puede, de querer y querer y esperar poder seguir queriendo. Es lo típico de quererle más que a ti misma, que él mueva tu mundo y sino lo mueve ya no quieres al mundo. Lo de todos los días, a todas horas, desear que te eche de menos y que te quiera como el primer día, que te llegue un sms y que sea suyo...Poder, que sé yo...poder hacerle feliz a todas horas porque su felicidad es lo más importante para ti. Quererle a pesar de todo, de todos, quererle pro encima de todo, quererle como si se te fuera la vida en ello...Yo eso es a lo que me refiero cuando te digo que sin él, no se puede nada. Que él lo es todo, que son sus ojos, sus labios, su manera de mirarme cuando dice que me quiere, que su sola presencia ya lo llene todo, que no sé sin él...Una vez me lo dijo: "a por todas en todas" siempre juntos. Solo hace falta tiempo y ganas, y la vida entera para ello. No sé si sabes lo que quiero decir, que el tiempo es necesario y quererle más que nunca también. Quererle más que nunca todos los días. Poder hacerle feliz siendo tú misma porque en el fondo, se enamoró de ti, no de lo que eres en esos putos momentos en los que se viene todo abajo y ves que le haces sufrir porque no eres tú. La única solución es ser quien siempre has sido, con tus defectos (tus queridas imperfecciones) que a la mierda con no ser perfecta porque se enamoró de tu sonrisa y no de tus lágrimas, de tus te quieros y no de tus celos. Piensas que en el fondo él sabe que puedes ser esa del principio, porque te quiere y confías en que lo seguirá haciendo el resto de su vida. Da igual de que manera, da igual las etiquetas, los nombres...te querrá como ese chico que cambió por una chica que le hacía feliz y con la que se sentía de puta madre, que narices. Hazle feliz porque sabes, y lo sabes muy bien, que es lo mejor que te ha pasado en la vida y puede que, y por qué no? podáis estar como el primer día todos los días de tu vida.
P.D: Cuando te den ataques de los tuyos, come pared, tírate de los pelos pero no vuelvas a pagarlo con la persona que más te quiere en el mundo. Y sobre todo quierele todos los días como si fuese el último día de tu vida.
Recuérdalo y ámalo.