martes, 22 de febrero de 2011

sin rumbo ni final

Acostarme con el corazón en otra parte,
buscando abrazarte y llevarte
por las calles de la risa,
viviendo a toda prisa
los sueños que
esta noche son mis
dueños y que llenan mi
cabeza aún presente en mi
lecho. Lecho que me trae
el recuerdo de tu cuello
y que ansía envolverte un día más
temiendo que no vuelvas más,
temiendo que por el camino me caiga
y nada llegue jamás.
Caminando solo esta senda de la vida
....

domingo, 20 de febrero de 2011

Ave en la luz

Tu sonrisa
es el fondo de mi cabeza,
si es que no paro de
pensar en tí;
ni he probado,
me gusta así,
como si siempre
acompañado estuviera.
No te alejas de mí.

Vivo detrás de la luz
que tu pecho alberga,
atento a cualquier resquicio
que la oscuridad abriera.

Sin tu luz no tendría juicio,
las sombras de mi alma
se fundirían con la espera
por si acaso das la vuelta.

Soy un ave, un pequeño halcón;
vuelo siempre siguiendo el sol.
Y en el ocaso duermo,
malgasto el tiempo,
veo los ríos

hasta que los rayos de tu pelo
inundan mi nido
y calientan este invierno.

sábado, 19 de febrero de 2011

El viento invisible

Me imagino que existe un grado en la temperatura, muy exacto. Un grado que no puede subir una milésima ni una millonésima, ni mucho menos bajar. Porque entonces no sería el grado que es. Es un grado peculiar: es el grado invisible. Pasa inadvertido al cuerpo, al tacto, al paladar, a la nariz; no causa ninguna impresión. El viento invisible no refresca, ni sofoca; no pasa inadvertido porque mueve cosas, te alborota el pelo, te abre la chaqueta, pero no es como el viento de toda la vida...
Muy poca gente ha conocido el viento invisible o el grado invisible. Hay incluso quien piensa que no existe. '¿Algo que no da ni frío ni calor, templado completamente? ¡¡eso es imposible!!', dicen. Pero yo sé que existe. Hay relatos sobre ello, incluso había sabios, en los tiempos antiguos, que sabían cómo hacerlo aparecer. El primero que leí fue jugando en casa de mi abuela. Subiendo entre los libros vi uno con las tapas y el lomo en blanco. Me acuerdo perfectamente, estaba el tercero empezando por la izquierda, en el penúltimo estante de esa interminable pared de libros. Era beis claro, relativamente grueso, con páginas muy duras. Al abrir el libro por las antepáginas aparecieron ante mí dibujos de animales, preciosos, en una cacería. Animales exóticos de las Américas, los reconocí. Pasé un taquito de páginas, y leí:
Esta tarde hemos probado la bebida que los indígenas beben en sus fiestas y ceremonias. Hemos observado que tras conseguir el fruto y preparar la bebida, realizan un discreto y largo ritual en el que la textura del chocolate, al principio oscura y granulada, va variando hasta llegar a un punto de homogeneidad perceptible a la vista. Entonces, el jefe nos lo dio a probar.
Entonces entendí los extraños movimientos y gemidos de los indígenas al tomar la bebida. No sólo éso, sino que los viví, con más volumen e intensidad de la que en ese momento podía apreciar. Era sabor puro, algo amargo quizás, pero realmente sabroso. No sabría decir si estaba frío o caliente; después de mucho tiempo, creo que simplemente no tenía temperatura. No me causó ninguna sensación en la boca más que su textura y su sabor, su aroma.
Al parecer, el ritual que efectúan tras su preparación es para expulsar a los espíritus del calor y del frío. Al salir, los espíritus levantan vientos que mueven las palmeras y nuestros ropajes, pero no los sentimos en nuestra cara o en nuestras manos. No parece real, es como un viento soñado, como ver una orquesta y no oírla.

Quedé maravillado ante el relato de aquel colono: así que un chocolate que no estaba frío ni caliente...Sin duda despertó mi curiosidad. Busqué más acerca de ello; pregunté en tiendas, bibliotecas, y cuando lo tuve, en internet. Y ahora lo he probado.

jueves, 17 de febrero de 2011

El azul de las golosinas

Te dije que un día soñaríamos con ganas de más abrazos, de esos que nos dábamos mientras esperabamos el metro, ese metro que nos llevaría a esos azules sueños. Un día me puse a pensar cómo decirte que te conocí por casualidad, que no tenía pensado volver a empezar nada ni tú lo esperabas. Debo decirte que una vida de escaleras, de tropiezos y miedos, pero una vida después de todo es la que decidimos seguir.
Que no me gustaba encontrar huellas que no fueran las mías, que tu espalda se rodeaba de curvas pero de las suyas, que puede sonar a porno pero solo es tu aliento en sus cuellos, durante algo más de un atasco. La cara oculta de su escote siempre le acompañará, es ella detrás siempre, a pesar de ser otro camino y no ser ella quien está al final. Puede que tenga su pasado pero yo tengo su presente y puede que parte de su futuro y ella que se joda. Lo que quería contarte era como le conocí, no como podré llegar a perderle.
Era por la mañana o bueno media mañana, da igual, el caso es que se sentó allí. No dijo nada, solo me miró y claro en ese momento me prohibí enamorarme de su mirada pero nunca lo conseguí. Todo empezó como empiezan estas cosas, con tonterías, risas, besos, abrazos, promesas y al final pasó. Un día dijo: "Nena, no te enamores, no te conviene. Yo soy hombre de muchas mujeres. Será mejor así". Cómo decirle que me había enamorado en el mismo instante en el que me miró sin palabras. Ahora piensa que está enamorado pero no lo sabe, porque no sabe que se siente, estándolo..deja que pase el tiempo y lo averigue. Solo entonces entenderá que estar enamorado es una putada, que poco a poco le va quitando pedacitos de esa vida que pensaba, tener construida. Los buenos momentos siguen por ahora compensando esas pequeñas peleas, en las que los dos acabamos llorando, piensa que eso es amor. Sufrir por alguien está bien cuando ese alguien merece la pena. En caso contrario ya sabes lo que le he dico muchas veces, "hey! ¡avísame y me retiro!". Porque sería una tontería alargar algo que tarde o temprano tendrá final. Como quería decir desde el principio de toda esta liosa historia, él llevaba su buena vida, tías pa'quí, tías pa'llá y tal vez lo peor era que me lo contaba y claro que le podía decir, si se supone que no sentía nada, pues escuchaba, asentía, aconsejaba, pensaba que tarde o temprano (gracioso porque era más temprano que tarde) que la situación cambiaría que por un repentino desayuno de esos que hace todas las mañanas, verá la luz y cambiará y yo pienso que bueno, que un poco de razón sí tiene, que para que va a estar con una sola pudiendo tener a "esa" siempre y a las demás repartidas a lo largo de la semana pero "esa" siempre fija. Entonces pasa, celos repentinos, que se me pasan cuando me besa y que vuelven cuando la besa a ella aunque no me lo dijese, lo notaba. "Sabes hoy he quedado con ella, nos hemos liado y bueno tenía que irse a hacer cosas y me dejado a medias", bueno pues yo, los 4876 segundos que has desperdiciado con ella, los he malgastado pensando en tí, pero no te preocupes al final de mi vida te pasaré la factura de todas las veces que miraba el teléfono pensando en tí y tú estabas con todas ellas, disfrutando de esa excitante vida. Te diré que después de estar un verano separados, cada uno siguió con su vida y tras él, volvimos a vernos pero todo había cambiado. A mí ya no me apetecía estar detrás de él, para seguir sufriendo, la decisión fue radical, no más besos, ni más abrazos, nada. Y a finales de otoño, caí de nuevo en la tentación, pensando que ya no ocurriría lo de la última vez, que cada uno podría hacer lo que quisiese pero claro, yo sólo pensaba en él. "Joder, tía, tía, que te estás pillando..." y yo:"Que va, que va, todo controlado". Pero en Navidad, demasiado tiempo juntos, una continua ráfaga de recuerdos compartidosy las cosas cambiaron desde su punto de vista, ya no era como antes, decía que me quería, que me echaba de menos a todas horas y que no podía dejar de pensar en mí, no pasaba tiempo con sus amigos y solo hablaba conmigo y entendí que podía ser que estuviese pasando por todo lo que pasé yo hacía un año, celos inesperados, lágrimas de rabia y unos cuantos abrazos de vez en cuando.
Esto sigue su rumbo, porque en realidad cambió y ahí lo teneís, enamorado dice él..yo le creo y le quiero ;)

domingo, 13 de febrero de 2011

Cuando le vuelva a ver

Hoy me he propuesto hablar de ÉL. Solo un año y cinco meses nos separan, solo 36633600 segundos. ÉL era como era, con sus defectos, sus manías, sus buenos días y malas noches. Sus abrazos interminables y sus escasos besos. Sus inolvidables te quiero y algún que otro enfado, pero siempre era ÉL. Siempre lo fue, fue lo que quiso mientras quiso. Eso era lo que le hacía ser como era. ÉL, ÉL, ÉL, ÉL, ÉL, ÉL, ÉL, ÉL, ÉL, ÉL, ÉL, ÉL, ÉL, ÉL, ÉL, ÉL, ÉL, ÉL, ÉL, ÉL, ÉL, ÉL, ÉL, ÉL, ÉL, ÉL, ÉL, ÉL, ÉL, ÉL, ÉL, ÉL, ÉL, ÉL, ÉL, ÉL, ÉL, ÉL, ÉL, ÉL, ÉL, ÉL.
Quiero decir que el último día que le vi, iba con sus vaqueros desgastados, esos que nunca se quería quitar porque le identificaban, esos que mi madre le rompía cuando no se daba cuenta para poder comprarle unos nuevos y que al final siempre guardaba porque le recordaban viejos tiempos. Llevaba sus botas de “chúpame la punta” como las llamaba Él. Creo que siempre le recuerdo con esos zapatos y chanclas cuando íbamos al río. Me acuerdo que hacía frío, bueno era finales de Agosto, doce de la mañana, con las maletas para coger el bus. ÉL siempre el primero, no le gustaba llegar tarde, chaqueta de pelo por dentro y camisa de rayas azules. Siempre estuve enamorada de ÉL. Tenía algo, aunque nunca se lo dije, me arrepiento cada día de no haberle dicho una sola vez: Oye, que TE QUIERO. Pero a esa edad crees que tendrás toda la vida, que no puede pasar lo que pasó al día siguiente, en fin. Ella iba con otra maleta, pensando que se meaba, su manía de no hacer pis antes de salir de casa, sí esa es mi madre. Y yo detrás de ambos, con mi pensamiento puesto en recoger el ordenador, el final del verano sin un ordenador a mano, con la abuela y el bocadillo de nocilla no es final de verano. Estábamos allí, esperando el bus, ellos con sus maletas, yo con mis cosas. Metieron las maletas en el coche y me despedí de ellos, creo que mi madre se meaba tanto que ni se acordó de despedirse. ÉL siempre fue diferente, nunca llorábamos al despedirnos, durante 16 años pasamos veranos diciéndonos adiós sin pensar en el día siguiente. Ese día me dio un abrazo, me dijo que me quería y que fuera buena, lo que me decía siempre. Me dio dos besos, olía a ÉL, a lo que olió siempre a su colonia favorita, se había afeitado, “uno no puede salir de casa sin estar afeitado”. Pórtate bien nena, se buena y no hagas de rabiar a la abuela, te quiero, no lo olvides. Te llamaremos cuando lleguemos a casa”, y no le dije nada, solo un yo también, te echaré de menos. Subió, me miró y empezó a llorar, ËL nunca había llorado al despedirse de mí. Yo me quedé allí, en Galicia, su casa, como la llamaba, como todos los veranos. Llamaron al llegar “estamos bien, todo ha ido bien, corto y cambio gorrión, te queremos”. Y yo: vale, vale! Me voy a dormir.
Al día siguiente, teníamos comida, mi abuela levantada desde las 7 porque siempre dice que hay que estar preparados para la hora, aunque la hora llegue 5 horas más tarde. Yo en la cama, todo guay…entonces llama mi madre: “ÉL quiere hablar contigo antes de ir a trabajar” “Estoy durmiendo, dile que después hablamos”. No quise hablar con ÉL por última vez, por estar durmiendo, algo que llevaré siempre conmigo. Tampoco le di importancia en el momento, no sé, como te he dicho, a esa edad piensas que siempre hay tiempo. Cuatro de la tarde, ÉL YA NO ESTÁ. Un mes después, tras semanas de esto y lo otro como te he contado, me dejó. Me prometió que nunca lo haría, por eso ya no creo en las promesas ni en sus te quiero para siempre. Me agarró de la mano en la cama y me dijo que me quería, que siempre estaríamos juntos, pero 2 días después se fue. Solo he tenido noticias de él 3 veces desde que se marchó. Como te he intentado decir desde que empecé, me arrepiento de muchas cosas, pero hay una de la que nunca podré: NUNCA ME ARREPENTIRÉ DE HABERLE QUERIDO COMO LE QUISE aunque no lo supiese, al fin de cuentas ÉL era el único en mi vida

Una mañana en este invierno

Buenos días amor, has dormido bien?
Mi cama es una mierda si no te siento.
Buenos días pequeña, te molesté mucho anoche?
Vivo en un pequeño mundo de sueños supuestos, y
Malvivo en esa esperanza de volver a sentirte,
de abrazarnos, besarnos, olvidar el resto, evadirnos
en tu cuello y dejar los ojos descansar un instante.
Dejar las heridas en paz un rato y encontrar la paz.
Pedirme que no te abraze tan fuerte es como
pedirme que te quiera menos; mis brazos
te buscan en la oscuridad, me despierto sudando,
expedición solitaria en busca de lo anhelado.
Sueño, soñar, soñárum el día en que esta habitación
se convierta en el punto medio entre los dos,
en que no nos despidamos por la noche si no que
nos saludemos.
y que esos cuatro millones de milímetros
así, redondeando,
decidan dejar de molestar y dar paso
al momento en el que dejemos de ser efímeros.
En que nuestro universo sea finito,
o bueno, en verdad grueso,
pero al menos no infinito,
quiero decir;
que nuestro universo no se extienda más allá del edredón,
y que Su rayo me parta si necesito algo más
que tu sonrisa en tu voz me bastan para saber que estás
y si tú estás, yo estoy, todo está completo, vuelvo al montón.

Buenos días, mi amor, no merece la pena levantarse
si no es para estar contigo fuera de la cama
Buenos días, mañana de espera, comida de sinsabores
y tardes de mirar por la ventana
Y es que los domingos siempre son los mismos colores
blanco, gris, azul, negro,
y yo busco el brillo de tu pelo
la miel de tus ojos, el fuerte de tus labios;
el blanco de tu cuello,
el gris de tus cero risas,
el azul de tus ojos cuando les pones máscaras para ojos
y el negro de cuando cierro los ojos,
cuando cerramos los ojos y me tuerces el septum,
te haces daño en el cuello, y yo te estrujo en un abrazo,
con miedo de estallarte, porque sé que tengo suficiente en mí
como para llenar la habitación;
una fuerza que me das...

Un verano despilfarrando sentimientos

Aún espero ese 28 de Agosto en el que me dices que sigues aquí, conmigo, que no te has ido, que no pasas de todo y estás ahí…
Repites todos los días, que hubiese merecido la pena conocernos más, que te fuiste demasiado pronto y que te arrepientes de todo…
Dices que las cosas pasan porque tienen que pasar, pero para eso no tenías una explicación porque ninguno de los dos lo queríamos, todavía te pierdes entre deseos que no se cumplieron y promesas que dejaste a medias, besos que no llegaron y abrazos que nos hicieron cada vez más daño

Pero sigues mirando todas las tardes de Agosto por la ventana, esperando esa carta con esa última frase que nos dijimos: La puerta nunca se terminará de cerrar mientras nos recordemos y no nos olvidemos…

Semanas de intentos de esto y lo otro

Vuelves cada 22 de Septiembre diciendo que grabas historias en las paredes de la memoria, que tal vez no sirvan de nada y quizá todo vuelva a girar dentro de una espiral y nos volvamos a encontrar ...
Intentas descifrar emociones en las verjas de esas norias que no giran desde que tú ya no estás, no me preocupan esos carteles con tu fotografía que dicen que nunca volverás. Ya sé, perfectamente, que no siempre te tuve y sabía que de un modo y otro te llegaría a perder, aunque no imaginé que tan pronto...
Sin querer casi me miras e intento cerrar las heridas pero es complicado mientras sigamos enganchados, para ti es muy normal por no decir fundamental

Al final, acabo dándome cuenta que es un camino sin vuelta atrás, en el que ya no puedo fingir una sonrisa perfecta ni puedo olvidar esas noches de Septiembre que dejé que terminaran así, tú hablando con ella y yo pensando en ti…

Un otoño que oscurece las fotos

Una escalera que ya no oirá nuestras voces y una puerta que ya no deshará nuestras huellas, siempre pensaste que sería fácil volver al pasado pero aún no lo has conseguido ni lo estás intentando
Se rompió el reloj de arena que intentaba comprender lo que llevábamos dentro, de todas formas no te digo adiós porque quiero ver lo que pasa al verte sufrir, creo que me empezabas a importar y me preocupaba eso de pasarlo mal por ti
Ya sabías que coleccionaba tus te echo de menos en ese bolsillo que se rompía cada vez que decías que la querías, tampoco necesitábamos explicaciones porque desde un principio las cosas estaban claras, yo en mi línea y tú sin nada

Fallos y errores

Porque claro, cuando me haces daño, siempre pienso que después de eso ya no puede haber nada peor, pero siempre me sorprendes hundiendome más.
Me he sentado y he paseado rodeandome con más dudas a cada paso que daba, he seguido disfrutando de los detalles: nostalgia, miedos y olvidos que ya no se arreglan con tu risa. Que nada tiene sentido ya, que solo por esas ganas que no teníamos y ahora duran más.
Ahora te digo que tú me tienes a mí y yo a mis consecuencias, que doy por perdidas todas esas conversaciones que tuvimos hace ya, algunas horas. Porque he llegado un punto en el que me da lo mismo que lo mismo me da, que no me apetece volver a intertar quererte porque sé como acabará

Porque tenerte a mi lado es un lujo, que ayer me di cuenta, que no puedo ni debo permitirme

Caricias y chupachups

Solo consiste en respirar profundamente, concentrarse y decidir si después de todo, ésto merecerá la pena.
Iremos por partes, primero prometí que lo intentaría pero no lo cumplí, algunos días sin ti eso es lo único que conseguí. Segundo, han pasado un invierno, una primavera, un verano y hasta ahora la mitad de un otoño y no he conseguido nada, lo único, encontrar atajos, intuir soluciones, buscar bajo esas 1603 palabras que me dijiste en un minuto, aquellas dos que pensaba que me harían sentir diferente.
Vuelven esas tardes frías de otoño en las que me decías que no te gustaba verme triste, ni aburrida, que querías verme feliz y ver cómo te sonreia cuando me guiñabas un ojo desde la otra acera las noches que nos besábamos.

Tal vez, y solo es una teoría, consiga aliarme con tus sueños y conseguir que te decidas.

Instrucciones para empezar una vida

Elegir una familia, buena o mala, a gusto del consumidor…si quiere una vida descontrolada, sin problemas, elegirá la mala, la que pase de usted, la que sólo quiere saber si cenará en casa el día que vengan los amigos. A usted como le gusta el rollo que lleva, cogerá la buena, la estricta, la que le tiene pillado por los “huebos”, sí con “b” porque después de 1793 horas de vida se das cuenta que después de haberles elegido lo primero que hacen es hacerle llorar y piensa que no podrá ser así durante toda su vida.
La segunda fase es la más complicada, es la hora de reunir momentos que quiere vivir, cosas que quieresexperimentar mientras pueda porque recordemos que puede meterse el puto Alzheimer y destruir todos esos recuerdos que con tanto esmero se propuso coleccionar. Lo siento, al principio de las instrucciones nadie le dijo que fuese una vida fácil. Pero tranquilo lo único que puede pasar si comparte su vida con él será confusión mental, irritabilidad y agresión, cambios del humor, trastornos del lenguaje, pérdida de la memoria de largo plazo y una predisposición a aislarse a medida que los sentidos del paciente declinan. Total nada que no le pueda pasar a lo largo de su prefabricada vida de ensueño. En fin, que nos vamos por los cerros de Úbeda: volvamos al instante de la elección de recuerdos. Pfff…felices, tristes, memorables, sí sí, quiere probar de todo, aunque le haga daño, no pasa nada.
Una vez vividos algunos cuantos años de esa vida “maravillosa” que cree estar “viviendo”, cuanto vivir suelto y que poco disfrutar. Llega el minuto, sí el MINUTO, en el que piensa ¡joder para qué vivo, para quién, por qué!. Es un poco tarde porque ya está rodeado de demasiadas responsabilidades (se hará cargo de otras vidas que por supuesto Usted habrá puesto en movimiento, para que al fin y al cabo realicen las mismas acciones que les llevarán por un camino u otro al instante en el que nos encontramos).
Tras esos años de inquietudes, decisiones acertadas o fallidas, segundos, minutos, horas e incluso años perdidos, debe echar una mirada hacia atrás y pensar que después de todo, no ha sido tan malo, que ha vivido como ha querido y como le han dejado.
PRECAUCIÓN: No se puede mezclar con otros modos de pensamiento. El modo “VIVIR” solo se dirige en una dirección, no puede retroceder. Evite la PUERTA en la que ponga MUERTE es el GRAN ENEMIGO de este tipo de pensamiento. Solo decida entrar en esa puerta después de millones de horas vividas y cientos de momentos acumulados. Aunque tampoco se recomienda esa opción.
EFECTOS SECUNDARIOS: el 99.99% de cada 100 personas pueden experimentar momentos de felicidad, angustia, euforia, amor, odio. El 0.1% restante se sentirán como una mierda mientras ese 99.99% puede recordar todo (este pequeño grupo tendrá la puta mala suerte de estar con nuestro amigo Alzheimer)
Después de leer el prospecto de LA VIDA. Sea consecuente con tomar la pastilla cada día, da igual la hora, el día. TÓMELA Y JÓDASE ya tiene usted UNA VIDA.

viernes, 11 de febrero de 2011

Y el final?

Por qué hablas de tiempo?
Nada nos separa, solo si queremos,
no somos veletas, no nos mueve el viento...
Un año es corto, un año es largo,
puede ser un suspiro o durar como un abrazo,
corto y eterno, breve pero intenso,
Las creencias hablan, yo refuto,
Seis meses nos dá la vida,
bueno, la del instituto,
y después de éso, más vida,
tú en lo tuyo, yo a mis líos,
y si así lo queremos, seremos amigos.
Si soy impaciente es porque no quiero estar sin tí,
no vivo sin tus ojos, tu sonrisa, tu capacidad
para hacer que no deje de pensar en tí,
en tus risas, tus besos, tus abrazos,
en que eres especial aunque a veces te hago daño
y parece que no te crees a veces
que para mí tú siempre tienes prioridad,
puedes ponerte celosa, rayarte, dudar de la verdad,
odiarme, amarme o pensar que ya se pasará
pero en cualquiera de los casos, pase lo que pase,
nadie me hace sentir como tú, nadie,
sólo tú me conoces y me entiendes,
me alientas, siempre quieres verme,
puedo contar contigo sin tentar a la suerte.
Y quizá por todo eso, porque te quiero tanto,
voy a acabar pensando que soy un necesitado,
que no me valgo por mí mismo, que me he abandonado,
que aunque no lo quiera ver mis sentimientos han cambiado,
aunque no sé cuánto...
Por éso, arriesgo, soy confiado
Sé que tú me cuidas y no me haces daño;
Y si se cae, será mi culpa, lo mismo de antaño,
Siempre la lío y tú no lo has ganado, por eso te digo...

No puedes curar dos corazones cosiéndolos juntos

Harto de veros sufrir
Sufro al ver cómo os duele
El no importaros que os duelan
Parece que no os véis morir

Clávate otra vez ese puñal sin
que te sangre el corazón ni te
derrote más de lo normal, ya sé
que el dolor es tu estado natural

Cúando te convertiste en esa
mezcla de felicidad y llanto,
sonrisa y brazos, necesidad de
un manto que te proteja del viento
y te mime tanto, tanto que
no sabe si hay horizonte alcanzable
en la línea de tus relaciones
Que te cure y deje estable
y lime tus transiciones.
Que no con parche desdibuje
las líneas de tus cicatrices y
sin más epocas de otoño
ponga el sol al fin de todo.


Me pregunto si, aprenderás
que la vida es tuya y de nadie más
que si no sabes estar sola, es tiempo de cambiar
porque la dependencia es un achaque que se puede curar.
Nadie, nadie merece más que tú
nadie merece más regalos, más caricias
más abrazos y más sonrisas
que tú, pozo infinito de amor,
sellado tristemente con invisible dolor.
Sé que eres capaz, que algún día lo verás,
No todo lo hace el tiempo, también hay que actuar,
y meditar, y escuchar a los que te hablan
desde fuera, aunque en principio parezca
que tú sabes más que los demás.
Que si te lo dicen, por algo será,
nadie quiere liarla ni hacerte mal
tu opinión contra la suya?
intenta dialogar, escuchar, esperar, meditar
Por favor, no te dejes sufrir
Tienes el poder, no quieres estar así
Yo ya desespero...

Enamorarme de una espera

Sabes a no te quiero, a celos, a chicles de fresa, a que ya no quieres te quieros, a un montón de noches sin dormir. A que necesito solo 10 razones para querer estar a tu lado, que podemos soñar sin sueños, que volvemos a recuerdos estúpidos y no sé si eres un recuerdo o simplemente te has convertido en recuerdo de un recuerdo. Cien mil calles y fotomatones, no quiero que te vayas y sin pensarlo me das un beso, no entiendes que no pueda seguir detrás de ti, que me quieres pero no como quiero que me quieras. Desde que te conozco el mundo es un poco menos malo, tú haces que lo sea. Me cuesta acostumbrarme a tu ausencia, a no estar juntos, a que después de todo no es tan malo eso de quererte, a llorar pensando que tal vez las cosas cambien, empeoren o en el último caso que todo se acabe

Al final era lo que pensábamos que siempre era poco para ti porque nunca fui suficiente, que hubo cosas que nunca te dije y eran las más importantes

Frío, frío y de repente mucho calor

He pensado en ti y has aparecido en la acera de enfrente. No quiero que me empieces a olvidar porque nunca te he querido hacer daño y solo me voy a declarar diciendo: que sí, que me olvides, que no pienses más en mi, que quiero que hagas como que no existo, que te voy a pensar todos lo días pero que tú no me pienses ni siquiera lo intentes, te prohibo quererme más de lo que te dejé
Es el dolor de la madrugada el que me asusta, el que me dice: joder, no puedes olvidar aunque lo intentes, seguirás recordando hasta que puedas aunque no quieras. Tienes algo, aún no sé que es, pero que puedo llegar a saber, Que todo consiste en sonreir, abrazarnos y después de unas cuantas subidas de tono, arreglarlo. Si va bien, seguir adelante, si vuelve a pasar y no quieres que se acabe, volver a intentarlo

Y estando convencida de esa noche, dudo y en fin...ya sabes como acabo

Mundo Cesa

Oscuridad total en la noche universal
Mundos congelados y estrellas apagadas
La voz de los hombres en Midgard resuena sordamente
Los cuervos sin vida.

Los mortales dioses de los hombres son piedra
Memorias en un movimiento invisible
Las vidas antiguas yacen en un mundo en penumbra
El reloj del Örlog ha parado.

Nuestro sagrado fresno no se marchita
Sus hojas no son comidas por los ciervos
Las hojas no caen en el lecho del universo
Está inmóvil.

El rostro inmóvil del Gran Padre
Sereno e inquietante, muestra el pasado
De grandeza y sabiduría
De un tiempo antiguo y destinado.

En las sombras de las raíces del Yggdrasil
Las nornas descansan tumbadas
Las únicas que comprendieron todo.
Las únicas que lo conocieron.

El Rök lleva al universo al bien
Y del bien al mal
Sea cual sea el camino andado,
El final no varía.

La muerte, es lo único que no perece.
Y el recuerdo. Heil Yggdrasil,
Wir Asatruar, Wir Vanatruar,
Ragnarök ist unsere Rök.

katharsis

Mi mente me lleva cada día a tí, a veces unos segundos, a veces una sola imagen, un recuerdo, un movimiento, con suerte una sonrisa, pero poco. Normalmente es un recuerdo tenso que bloqueo con facilidad, la facilidad que me ha otorgado estar así tanto tiempo. Como le contaba ayer a mi buen amigo, después de tanto tiempo sigues siendo una espina en mi corazón, que el tiempo, las cosas que han pasado, los cambios, han ido puliendo, pero no la han eliminado. Ojalá tú leyeras esta entrada algún día, aunque sé que es casi imposible, pues eso me ayudaría mucho.
Creo que la espina que tengo es básicamente decepción y añoranza, nostalgia de tiempos pasados que cada vez parece maás claro que no volverán. Tiempo en los que poco a poco me permitiste conocerte hasta tocar tu persona, sin barreras, sin murallas que se hayan levantado como defensa... pero las últimas veces que he intentado volver a acceder, he cometido un fallo. Tener una firme esperanza en que esos buenos tiempos vuelvan. Pero tú ya no eres como antes, supongo que yo tampoco... Te has vuelto de piedra para con mi persona, como si te hubieras insuflado odio hacia mí.
No me apetece escribir más, pero tengo mucho que decir. Ojalá te pudiera decir todo alguna vez.

Nunca había escrito

Por qué leo una conversación de hace un año,
por qué te busco, por qué me engaño,
por qué tras tanto tiempo me sigo haciendo daño.
Es el dulce dolor que provoca
añorar con el corazón antaño.

Todo es una pregunta, una duda, un anhelo,
un ojalá te veo porque creo que aún lo quiero;
está claro, hemos cambiado, pero
siempre queda un recuerdo.

Un olor, tu perfume, un color,
el derrumbe, despedida,
trompicones, sollozo entrecortado.
Un muro que sólo tú has levantado

no sigas por ahí, bueno, sí
sigue por algún lado que por una vez no es malo
deja de escaparte, deja de cortarme
en tu cabeza oyes gritos que extorsionan el debate

Escúchame joder, no intento controlarte
aborta el estereotipo que flota en tu cabeza
esta vez haré que lo prometas
no vas a dejarme a medias
tintas que empapan el papel
enarbolo su acero y corto grueso
empujo mi frustración hasta el suelo
hasta atravesar el mantel - mientras
escribo unas líneas que nunca llegarán
pues tú me has olvidado y tranquila debes estar
no puedo de lo mismo presumir y de hecho
aquí sigo pensando tras año y medio
un día y otro día, cada día un poco se cuela
de tí entre mis pensamientos como una enfermedad
en la que nadie tiene provecho, sé que no hay maldad
no me conoces, no te pertenezco
desde junio del año viejo.

El día de la segunda mala acción

Cantaba una mujer, recitaba en la fiesta,
aquel día del año basado en la juerga.
Pequeños aún éramos, más que hoy día,
que seguimos sin saber qué hacer con nuestra vida.

Pretérita fue esta acción, que tenía su precedente;
sesenta lunas antes, parece mi cabeza perenne.
Intentando cambiar y buscando la paz sólo
he conseguido encontrarme a mí y a mi eternidad.

Agua cubría las pupilas de los jóvenes
que contenían la tensión que yo no admitía.
Mi mente nublada en mis actos y emociones
en lo que hice y en lo que haría
sintiéndolo mucho, no soporto presiones...
Cuatro es madrugada, y yo actuando
Ligero entra y ya está saliendo
Oímos un golpe e intuímos un llanto
sintiéndolo mucho, nos fuimos atreviendo...
Y semanas de confusión y culpa
vernos a solas, como si fuera oculta
el daño ejercido el descaro y la tragedia
que siempre rodea este grupo de comedia
como si fueramos tontos, como si al ser pocos
seamos una piña y sea todos por todos.
Conflicto de intereses y sobre todo de fuerzas
que se resuelven en 'lo siento' y en caritas de pena
Todos sabemos lo que ha pasado, y lo que volvió a pasar
y también, espero con qué no se puede comparar.
Pues si algo no violé fue la amistad añeja
Ni falté a las leyes de los hombres de las espadas
Solo digo, gracias por no admitirlo
y gracias, por vivirlo a mis espaldas.

A cuatro manos y un solo corazón

Olvida el ayer y piensa en el mañana.
primavera que de invierno es hermana
las ausencias se sientan en un bidé
esperando el perdón que le dé
en el suelo están los pedazos del espejo
cuando el joven se hace viejo
Nevenca toca el metalófono,
prueba, prueba los micrófonos,
y Hitler no se ducha todos los días
el perro de la vecina ya no tiene patas
Paloma lo ha operado, lo ha dejado hecho un cuadro.
No conoció más quimera Meleagro
que la sentencia de un crudo fin Discepoliano.
(Brother, hermano)
...¡Oh! La gasolina.
Dale, dale, papi, la penicilina
metales pesados en la sopa de la abuela
que algunos llaman tachuelas
con el moribundo rictus del estío malherido
incoherente camino he emprendido
comiendo pétalos de margaritas.
Cuando Eusebio con pajarita,
parte a Yugoslavia,
pasando por Renania,
rodeado de comunistas
que dicen ser del partido laborista
y haces la ruta del bacalao
pero les sabe muy salao
se van a Palestina
buscando anfetaminas
y comen guisantes con cerveza
Jesús, Cristo en su pobreza
alaba al Señor.
¡Qúe gran honor!


Beti zurekin?

Al fin te veo entre espejos
En la cárcel oscura del sueño
Veo tu pelo, veo sus destellos
Veo tu sonrisa brillar como el fuego

Tenia que pasar, crujido de un cristal
El momento se congela, eres maligna, fatal
Soy yo, recuerdas? en aquella primavera
estuve, ahora no me quieres mirar

Cómo? Cuándo? Qué hice yo mal
Qué torció las cosas, dónde acaba cada cabal
Dónde empieza el nudo de nuestra amistad,
Dónde decidiste que yo debía trasnochar
Soñando tu cuerpo, tu voz, tu voz,
Mi mal, tu voz, dónde estás, quién eres
De dónde vienes y porqué intentas quieres joderme
Dónde está el error, cuál fue la falta
Alguien me dice cuándo ésto acaba?

Tres meses de movimiento y estatismo
El tiempo todo lo pone en su sitio
Ahora para mí eres un recuerdo lejano
Y yo no más que un tipo extraño
Y no me reconoces, mucho ha pasado
No tanto para tí, tú poco has cambiado
Eres la de siempre, aquella pequeña loca
Que perdió su niñez y la recupera ahora
Los años perdidos por sus historias
Allí estuve yo, hablándote bajo mi árbol
Tu cara confundida, no me pasaste de largo
Me marcaste, por si no ha quedado claro
Me pregunto siempre, si echas en falta algo
Si a tu memoria vienen recuerdos pasados
Días de lluvia que pasamos en mi guarida
Noches de lujuria que luché y que vivías
No sé si, algún día, te diste cuenta
Pocos te cuidarán si tú n ote proteges
Te alejaste de mí, me jodiste un par de veces
Quizá es que todo esto no es como lo cuentan
A lo mejor soy yo el enfermo, el aprendiz de poeta
Porque tu sonrisa d fuego me aviva la mano y la da destreza
Eso quizá te lo deba, aunque a qué precio
Tantas cosas que no pude decirte
Emociones agolpadas cuando me paso de tercios
Dónde estás? Dónde estuviste?
Haces tu vida, eres feliz? Olvidaste a los que te hicieron felices?
Averiguaste al fin qué camino seguir, no sólo dónde ir?
Se te pasó la pavada y vuelves a sonreír?
De fuego, no de odio, no de ignorancia sin sutileza
Parece mentira, dos caras de una moneda
Si ya lo dijo aquél, aprendiz de poeta
Recojo perros abandonados, y les doy fuerzas,
hasta que tuvo que llegar el que mordiera la mano.
El que me arrancó la mano y ahora tengo versos
Versos que aún echan en falta tus brazos

Versos de perseverancia, porque creo que aún persevero.