martes, 22 de febrero de 2011
sin rumbo ni final
domingo, 20 de febrero de 2011
Ave en la luz
sábado, 19 de febrero de 2011
El viento invisible
jueves, 17 de febrero de 2011
El azul de las golosinas
Que no me gustaba encontrar huellas que no fueran las mías, que tu espalda se rodeaba de curvas pero de las suyas, que puede sonar a porno pero solo es tu aliento en sus cuellos, durante algo más de un atasco. La cara oculta de su escote siempre le acompañará, es ella detrás siempre, a pesar de ser otro camino y no ser ella quien está al final. Puede que tenga su pasado pero yo tengo su presente y puede que parte de su futuro y ella que se joda. Lo que quería contarte era como le conocí, no como podré llegar a perderle.
Era por la mañana o bueno media mañana, da igual, el caso es que se sentó allí. No dijo nada, solo me miró y claro en ese momento me prohibí enamorarme de su mirada pero nunca lo conseguí. Todo empezó como empiezan estas cosas, con tonterías, risas, besos, abrazos, promesas y al final pasó. Un día dijo: "Nena, no te enamores, no te conviene. Yo soy hombre de muchas mujeres. Será mejor así". Cómo decirle que me había enamorado en el mismo instante en el que me miró sin palabras. Ahora piensa que está enamorado pero no lo sabe, porque no sabe que se siente, estándolo..deja que pase el tiempo y lo averigue. Solo entonces entenderá que estar enamorado es una putada, que poco a poco le va quitando pedacitos de esa vida que pensaba, tener construida. Los buenos momentos siguen por ahora compensando esas pequeñas peleas, en las que los dos acabamos llorando, piensa que eso es amor. Sufrir por alguien está bien cuando ese alguien merece la pena. En caso contrario ya sabes lo que le he dico muchas veces, "hey! ¡avísame y me retiro!". Porque sería una tontería alargar algo que tarde o temprano tendrá final. Como quería decir desde el principio de toda esta liosa historia, él llevaba su buena vida, tías pa'quí, tías pa'llá y tal vez lo peor era que me lo contaba y claro que le podía decir, si se supone que no sentía nada, pues escuchaba, asentía, aconsejaba, pensaba que tarde o temprano (gracioso porque era más temprano que tarde) que la situación cambiaría que por un repentino desayuno de esos que hace todas las mañanas, verá la luz y cambiará y yo pienso que bueno, que un poco de razón sí tiene, que para que va a estar con una sola pudiendo tener a "esa" siempre y a las demás repartidas a lo largo de la semana pero "esa" siempre fija. Entonces pasa, celos repentinos, que se me pasan cuando me besa y que vuelven cuando la besa a ella aunque no me lo dijese, lo notaba. "Sabes hoy he quedado con ella, nos hemos liado y bueno tenía que irse a hacer cosas y me dejado a medias", bueno pues yo, los 4876 segundos que has desperdiciado con ella, los he malgastado pensando en tí, pero no te preocupes al final de mi vida te pasaré la factura de todas las veces que miraba el teléfono pensando en tí y tú estabas con todas ellas, disfrutando de esa excitante vida. Te diré que después de estar un verano separados, cada uno siguió con su vida y tras él, volvimos a vernos pero todo había cambiado. A mí ya no me apetecía estar detrás de él, para seguir sufriendo, la decisión fue radical, no más besos, ni más abrazos, nada. Y a finales de otoño, caí de nuevo en la tentación, pensando que ya no ocurriría lo de la última vez, que cada uno podría hacer lo que quisiese pero claro, yo sólo pensaba en él. "Joder, tía, tía, que te estás pillando..." y yo:"Que va, que va, todo controlado". Pero en Navidad, demasiado tiempo juntos, una continua ráfaga de recuerdos compartidosy las cosas cambiaron desde su punto de vista, ya no era como antes, decía que me quería, que me echaba de menos a todas horas y que no podía dejar de pensar en mí, no pasaba tiempo con sus amigos y solo hablaba conmigo y entendí que podía ser que estuviese pasando por todo lo que pasé yo hacía un año, celos inesperados, lágrimas de rabia y unos cuantos abrazos de vez en cuando.
Esto sigue su rumbo, porque en realidad cambió y ahí lo teneís, enamorado dice él..yo le creo y le quiero ;)
domingo, 13 de febrero de 2011
Cuando le vuelva a ver
Quiero decir que el último día que le vi, iba con sus vaqueros desgastados, esos que nunca se quería quitar porque le identificaban, esos que mi madre le rompía cuando no se daba cuenta para poder comprarle unos nuevos y que al final siempre guardaba porque le recordaban viejos tiempos. Llevaba sus botas de “chúpame la punta” como las llamaba Él. Creo que siempre le recuerdo con esos zapatos y chanclas cuando íbamos al río. Me acuerdo que hacía frío, bueno era finales de Agosto, doce de la mañana, con las maletas para coger el bus. ÉL siempre el primero, no le gustaba llegar tarde, chaqueta de pelo por dentro y camisa de rayas azules. Siempre estuve enamorada de ÉL. Tenía algo, aunque nunca se lo dije, me arrepiento cada día de no haberle dicho una sola vez: Oye, que TE QUIERO. Pero a esa edad crees que tendrás toda la vida, que no puede pasar lo que pasó al día siguiente, en fin. Ella iba con otra maleta, pensando que se meaba, su manía de no hacer pis antes de salir de casa, sí esa es mi madre. Y yo detrás de ambos, con mi pensamiento puesto en recoger el ordenador, el final del verano sin un ordenador a mano, con la abuela y el bocadillo de nocilla no es final de verano. Estábamos allí, esperando el bus, ellos con sus maletas, yo con mis cosas. Metieron las maletas en el coche y me despedí de ellos, creo que mi madre se meaba tanto que ni se acordó de despedirse. ÉL siempre fue diferente, nunca llorábamos al despedirnos, durante 16 años pasamos veranos diciéndonos adiós sin pensar en el día siguiente. Ese día me dio un abrazo, me dijo que me quería y que fuera buena, lo que me decía siempre. Me dio dos besos, olía a ÉL, a lo que olió siempre a su colonia favorita, se había afeitado, “uno no puede salir de casa sin estar afeitado”. Pórtate bien nena, se buena y no hagas de rabiar a la abuela, te quiero, no lo olvides. Te llamaremos cuando lleguemos a casa”, y no le dije nada, solo un yo también, te echaré de menos. Subió, me miró y empezó a llorar, ËL nunca había llorado al despedirse de mí. Yo me quedé allí, en Galicia, su casa, como la llamaba, como todos los veranos. Llamaron al llegar “estamos bien, todo ha ido bien, corto y cambio gorrión, te queremos”. Y yo: vale, vale! Me voy a dormir.
Al día siguiente, teníamos comida, mi abuela levantada desde las 7 porque siempre dice que hay que estar preparados para la hora, aunque la hora llegue 5 horas más tarde. Yo en la cama, todo guay…entonces llama mi madre: “ÉL quiere hablar contigo antes de ir a trabajar” “Estoy durmiendo, dile que después hablamos”. No quise hablar con ÉL por última vez, por estar durmiendo, algo que llevaré siempre conmigo. Tampoco le di importancia en el momento, no sé, como te he dicho, a esa edad piensas que siempre hay tiempo. Cuatro de la tarde, ÉL YA NO ESTÁ. Un mes después, tras semanas de esto y lo otro como te he contado, me dejó. Me prometió que nunca lo haría, por eso ya no creo en las promesas ni en sus te quiero para siempre. Me agarró de la mano en la cama y me dijo que me quería, que siempre estaríamos juntos, pero 2 días después se fue. Solo he tenido noticias de él 3 veces desde que se marchó. Como te he intentado decir desde que empecé, me arrepiento de muchas cosas, pero hay una de la que nunca podré: NUNCA ME ARREPENTIRÉ DE HABERLE QUERIDO COMO LE QUISE aunque no lo supiese, al fin de cuentas ÉL era el único en mi vida
Una mañana en este invierno
Un verano despilfarrando sentimientos
Repites todos los días, que hubiese merecido la pena conocernos más, que te fuiste demasiado pronto y que te arrepientes de todo…
Dices que las cosas pasan porque tienen que pasar, pero para eso no tenías una explicación porque ninguno de los dos lo queríamos, todavía te pierdes entre deseos que no se cumplieron y promesas que dejaste a medias, besos que no llegaron y abrazos que nos hicieron cada vez más daño
Pero sigues mirando todas las tardes de Agosto por la ventana, esperando esa carta con esa última frase que nos dijimos: La puerta nunca se terminará de cerrar mientras nos recordemos y no nos olvidemos…
Semanas de intentos de esto y lo otro
Intentas descifrar emociones en las verjas de esas norias que no giran desde que tú ya no estás, no me preocupan esos carteles con tu fotografía que dicen que nunca volverás. Ya sé, perfectamente, que no siempre te tuve y sabía que de un modo y otro te llegaría a perder, aunque no imaginé que tan pronto...
Sin querer casi me miras e intento cerrar las heridas pero es complicado mientras sigamos enganchados, para ti es muy normal por no decir fundamental
Al final, acabo dándome cuenta que es un camino sin vuelta atrás, en el que ya no puedo fingir una sonrisa perfecta ni puedo olvidar esas noches de Septiembre que dejé que terminaran así, tú hablando con ella y yo pensando en ti…
Un otoño que oscurece las fotos
Se rompió el reloj de arena que intentaba comprender lo que llevábamos dentro, de todas formas no te digo adiós porque quiero ver lo que pasa al verte sufrir, creo que me empezabas a importar y me preocupaba eso de pasarlo mal por ti
Ya sabías que coleccionaba tus te echo de menos en ese bolsillo que se rompía cada vez que decías que la querías, tampoco necesitábamos explicaciones porque desde un principio las cosas estaban claras, yo en mi línea y tú sin nada
Fallos y errores
Me he sentado y he paseado rodeandome con más dudas a cada paso que daba, he seguido disfrutando de los detalles: nostalgia, miedos y olvidos que ya no se arreglan con tu risa. Que nada tiene sentido ya, que solo por esas ganas que no teníamos y ahora duran más.
Ahora te digo que tú me tienes a mí y yo a mis consecuencias, que doy por perdidas todas esas conversaciones que tuvimos hace ya, algunas horas. Porque he llegado un punto en el que me da lo mismo que lo mismo me da, que no me apetece volver a intertar quererte porque sé como acabará
Porque tenerte a mi lado es un lujo, que ayer me di cuenta, que no puedo ni debo permitirme
Caricias y chupachups
Iremos por partes, primero prometí que lo intentaría pero no lo cumplí, algunos días sin ti eso es lo único que conseguí. Segundo, han pasado un invierno, una primavera, un verano y hasta ahora la mitad de un otoño y no he conseguido nada, lo único, encontrar atajos, intuir soluciones, buscar bajo esas 1603 palabras que me dijiste en un minuto, aquellas dos que pensaba que me harían sentir diferente.
Vuelven esas tardes frías de otoño en las que me decías que no te gustaba verme triste, ni aburrida, que querías verme feliz y ver cómo te sonreia cuando me guiñabas un ojo desde la otra acera las noches que nos besábamos.
Tal vez, y solo es una teoría, consiga aliarme con tus sueños y conseguir que te decidas.
Instrucciones para empezar una vida
La segunda fase es la más complicada, es la hora de reunir momentos que quiere vivir, cosas que quieresexperimentar mientras pueda porque recordemos que puede meterse el puto Alzheimer y destruir todos esos recuerdos que con tanto esmero se propuso coleccionar. Lo siento, al principio de las instrucciones nadie le dijo que fuese una vida fácil. Pero tranquilo lo único que puede pasar si comparte su vida con él será confusión mental, irritabilidad y agresión, cambios del humor, trastornos del lenguaje, pérdida de la memoria de largo plazo y una predisposición a aislarse a medida que los sentidos del paciente declinan. Total nada que no le pueda pasar a lo largo de su prefabricada vida de ensueño. En fin, que nos vamos por los cerros de Úbeda: volvamos al instante de la elección de recuerdos. Pfff…felices, tristes, memorables, sí sí, quiere probar de todo, aunque le haga daño, no pasa nada.
Una vez vividos algunos cuantos años de esa vida “maravillosa” que cree estar “viviendo”, cuanto vivir suelto y que poco disfrutar. Llega el minuto, sí el MINUTO, en el que piensa ¡joder para qué vivo, para quién, por qué!. Es un poco tarde porque ya está rodeado de demasiadas responsabilidades (se hará cargo de otras vidas que por supuesto Usted habrá puesto en movimiento, para que al fin y al cabo realicen las mismas acciones que les llevarán por un camino u otro al instante en el que nos encontramos).
Tras esos años de inquietudes, decisiones acertadas o fallidas, segundos, minutos, horas e incluso años perdidos, debe echar una mirada hacia atrás y pensar que después de todo, no ha sido tan malo, que ha vivido como ha querido y como le han dejado.
PRECAUCIÓN: No se puede mezclar con otros modos de pensamiento. El modo “VIVIR” solo se dirige en una dirección, no puede retroceder. Evite la PUERTA en la que ponga MUERTE es el GRAN ENEMIGO de este tipo de pensamiento. Solo decida entrar en esa puerta después de millones de horas vividas y cientos de momentos acumulados. Aunque tampoco se recomienda esa opción.
EFECTOS SECUNDARIOS: el 99.99% de cada 100 personas pueden experimentar momentos de felicidad, angustia, euforia, amor, odio. El 0.1% restante se sentirán como una mierda mientras ese 99.99% puede recordar todo (este pequeño grupo tendrá la puta mala suerte de estar con nuestro amigo Alzheimer)
Después de leer el prospecto de LA VIDA. Sea consecuente con tomar la pastilla cada día, da igual la hora, el día. TÓMELA Y JÓDASE ya tiene usted UNA VIDA.
viernes, 11 de febrero de 2011
Y el final?
No puedes curar dos corazones cosiéndolos juntos
Enamorarme de una espera
Al final era lo que pensábamos que siempre era poco para ti porque nunca fui suficiente, que hubo cosas que nunca te dije y eran las más importantes
Frío, frío y de repente mucho calor
Es el dolor de la madrugada el que me asusta, el que me dice: joder, no puedes olvidar aunque lo intentes, seguirás recordando hasta que puedas aunque no quieras. Tienes algo, aún no sé que es, pero que puedo llegar a saber, Que todo consiste en sonreir, abrazarnos y después de unas cuantas subidas de tono, arreglarlo. Si va bien, seguir adelante, si vuelve a pasar y no quieres que se acabe, volver a intentarlo
Y estando convencida de esa noche, dudo y en fin...ya sabes como acabo
Mundo Cesa
Oscuridad total en la noche universal
Mundos congelados y estrellas apagadas
La voz de los hombres en Midgard resuena sordamente
Los cuervos sin vida.
Los mortales dioses de los hombres son piedra
Memorias en un movimiento invisible
Las vidas antiguas yacen en un mundo en penumbra
El reloj del Örlog ha parado.
Nuestro sagrado fresno no se marchita
Sus hojas no son comidas por los ciervos
Las hojas no caen en el lecho del universo
Está inmóvil.
El rostro inmóvil del Gran Padre
Sereno e inquietante, muestra el pasado
De grandeza y sabiduría
De un tiempo antiguo y destinado.
En las sombras de las raíces del Yggdrasil
Las nornas descansan tumbadas
Las únicas que comprendieron todo.
Las únicas que lo conocieron.
El Rök lleva al universo al bien
Y del bien al mal
Sea cual sea el camino andado,
El final no varía.
La muerte, es lo único que no perece.
Y el recuerdo. Heil Yggdrasil,
Wir Asatruar, Wir Vanatruar,
Ragnarök ist unsere Rök.
katharsis
Creo que la espina que tengo es básicamente decepción y añoranza, nostalgia de tiempos pasados que cada vez parece maás claro que no volverán. Tiempo en los que poco a poco me permitiste conocerte hasta tocar tu persona, sin barreras, sin murallas que se hayan levantado como defensa... pero las últimas veces que he intentado volver a acceder, he cometido un fallo. Tener una firme esperanza en que esos buenos tiempos vuelvan. Pero tú ya no eres como antes, supongo que yo tampoco... Te has vuelto de piedra para con mi persona, como si te hubieras insuflado odio hacia mí.
No me apetece escribir más, pero tengo mucho que decir. Ojalá te pudiera decir todo alguna vez.
Nunca había escrito
Por qué leo una conversación de hace un año,
por qué te busco, por qué me engaño,
por qué tras tanto tiempo me sigo haciendo daño.
Es el dulce dolor que provoca
añorar con el corazón antaño.
Todo es una pregunta, una duda, un anhelo,
un ojalá te veo porque creo que aún lo quiero;
está claro, hemos cambiado, pero
siempre queda un recuerdo.
Un olor, tu perfume, un color,
el derrumbe, despedida,
trompicones, sollozo entrecortado.
Un muro que sólo tú has levantado
no sigas por ahí, bueno, sí
sigue por algún lado que por una vez no es malo
deja de escaparte, deja de cortarme
en tu cabeza oyes gritos que extorsionan el debate
Escúchame joder, no intento controlarte
aborta el estereotipo que flota en tu cabeza
esta vez haré que lo prometas
no vas a dejarme a medias
tintas que empapan el papel
enarbolo su acero y corto grueso
empujo mi frustración hasta el suelo
hasta atravesar el mantel - mientras
escribo unas líneas que nunca llegarán
pues tú me has olvidado y tranquila debes estar
no puedo de lo mismo presumir y de hecho
aquí sigo pensando tras año y medio
un día y otro día, cada día un poco se cuela
de tí entre mis pensamientos como una enfermedad
en la que nadie tiene provecho, sé que no hay maldad
no me conoces, no te pertenezco
desde junio del año viejo.
El día de la segunda mala acción
Cantaba una mujer, recitaba en la fiesta,
aquel día del año basado en la juerga.
Pequeños aún éramos, más que hoy día,
que seguimos sin saber qué hacer con nuestra vida.
Pretérita fue esta acción, que tenía su precedente;
sesenta lunas antes, parece mi cabeza perenne.
Intentando cambiar y buscando la paz sólo
he conseguido encontrarme a mí y a mi eternidad.
Agua cubría las pupilas de los jóvenes
que contenían la tensión que yo no admitía.
Mi mente nublada en mis actos y emociones
en lo que hice y en lo que haría
sintiéndolo mucho, no soporto presiones...
Cuatro es madrugada, y yo actuando
Ligero entra y ya está saliendo
Oímos un golpe e intuímos un llanto
sintiéndolo mucho, nos fuimos atreviendo...
Y semanas de confusión y culpa
vernos a solas, como si fuera oculta
el daño ejercido el descaro y la tragedia
que siempre rodea este grupo de comedia
como si fueramos tontos, como si al ser pocos
seamos una piña y sea todos por todos.
Conflicto de intereses y sobre todo de fuerzas
que se resuelven en 'lo siento' y en caritas de pena
Todos sabemos lo que ha pasado, y lo que volvió a pasar
y también, espero con qué no se puede comparar.
Pues si algo no violé fue la amistad añeja
Ni falté a las leyes de los hombres de las espadas
Solo digo, gracias por no admitirlo
y gracias, por vivirlo a mis espaldas.
A cuatro manos y un solo corazón
Olvida el ayer y piensa en el mañana.
primavera que de invierno es hermana
las ausencias se sientan en un bidé
esperando el perdón que le dé
en el suelo están los pedazos del espejo
cuando el joven se hace viejo
Nevenca toca el metalófono,
prueba, prueba los micrófonos,
y Hitler no se ducha todos los días
el perro de la vecina ya no tiene patas
Paloma lo ha operado, lo ha dejado hecho un cuadro.
No conoció más quimera Meleagro
que la sentencia de un crudo fin Discepoliano.
(Brother, hermano)
...¡Oh! La gasolina.
Dale, dale, papi, la penicilina
metales pesados en la sopa de la abuela
que algunos llaman tachuelas
con el moribundo rictus del estío malherido
incoherente camino he emprendido
comiendo pétalos de margaritas.
Cuando Eusebio con pajarita,
parte a Yugoslavia,
pasando por Renania,
rodeado de comunistas
que dicen ser del partido laborista
y haces la ruta del bacalao
pero les sabe muy salao
se van a Palestina
buscando anfetaminas
y comen guisantes con cerveza
Jesús, Cristo en su pobreza
alaba al Señor.
¡Qúe gran honor!
Beti zurekin?
Al fin te veo entre espejos
En la cárcel oscura del sueño
Veo tu pelo, veo sus destellos
Veo tu sonrisa brillar como el fuego
Tenia que pasar, crujido de un cristal
El momento se congela, eres maligna, fatal
Soy yo, recuerdas? en aquella primavera
estuve, ahora no me quieres mirar
Cómo? Cuándo? Qué hice yo mal
Qué torció las cosas, dónde acaba cada cabal
Dónde empieza el nudo de nuestra amistad,
Dónde decidiste que yo debía trasnochar
Soñando tu cuerpo, tu voz, tu voz,
Mi mal, tu voz, dónde estás, quién eres
De dónde vienes y porqué intentas quieres joderme
Dónde está el error, cuál fue la falta
Alguien me dice cuándo ésto acaba?
Tres meses de movimiento y estatismo
El tiempo todo lo pone en su sitio
Ahora para mí eres un recuerdo lejano
Y yo no más que un tipo extraño
Y no me reconoces, mucho ha pasado
No tanto para tí, tú poco has cambiado
Eres la de siempre, aquella pequeña loca
Que perdió su niñez y la recupera ahora
Los años perdidos por sus historias
Allí estuve yo, hablándote bajo mi árbol
Tu cara confundida, no me pasaste de largo
Me marcaste, por si no ha quedado claro
Me pregunto siempre, si echas en falta algo
Si a tu memoria vienen recuerdos pasados
Días de lluvia que pasamos en mi guarida
Noches de lujuria que luché y que vivías
No sé si, algún día, te diste cuenta
Pocos te cuidarán si tú n ote proteges
Te alejaste de mí, me jodiste un par de veces
Quizá es que todo esto no es como lo cuentan
A lo mejor soy yo el enfermo, el aprendiz de poeta
Porque tu sonrisa d fuego me aviva la mano y la da destreza
Eso quizá te lo deba, aunque a qué precio
Tantas cosas que no pude decirte
Emociones agolpadas cuando me paso de tercios
Dónde estás? Dónde estuviste?
Haces tu vida, eres feliz? Olvidaste a los que te hicieron felices?
Averiguaste al fin qué camino seguir, no sólo dónde ir?
Se te pasó la pavada y vuelves a sonreír?
De fuego, no de odio, no de ignorancia sin sutileza
Parece mentira, dos caras de una moneda
Si ya lo dijo aquél, aprendiz de poeta
Recojo perros abandonados, y les doy fuerzas,
hasta que tuvo que llegar el que mordiera la mano.
El que me arrancó la mano y ahora tengo versos
Versos que aún echan en falta tus brazos
Versos de perseverancia, porque creo que aún persevero.