Porque claro, cuando me haces daño, siempre pienso que después de eso ya no puede haber nada peor, pero siempre me sorprendes hundiendome más.
Me he sentado y he paseado rodeandome con más dudas a cada paso que daba, he seguido disfrutando de los detalles: nostalgia, miedos y olvidos que ya no se arreglan con tu risa. Que nada tiene sentido ya, que solo por esas ganas que no teníamos y ahora duran más.
Ahora te digo que tú me tienes a mí y yo a mis consecuencias, que doy por perdidas todas esas conversaciones que tuvimos hace ya, algunas horas. Porque he llegado un punto en el que me da lo mismo que lo mismo me da, que no me apetece volver a intertar quererte porque sé como acabará
Porque tenerte a mi lado es un lujo, que ayer me di cuenta, que no puedo ni debo permitirme
No hay comentarios:
Publicar un comentario