Cantaba una mujer, recitaba en la fiesta,
aquel día del año basado en la juerga.
Pequeños aún éramos, más que hoy día,
que seguimos sin saber qué hacer con nuestra vida.
Pretérita fue esta acción, que tenía su precedente;
sesenta lunas antes, parece mi cabeza perenne.
Intentando cambiar y buscando la paz sólo
he conseguido encontrarme a mí y a mi eternidad.
Agua cubría las pupilas de los jóvenes
que contenían la tensión que yo no admitía.
Mi mente nublada en mis actos y emociones
en lo que hice y en lo que haría
sintiéndolo mucho, no soporto presiones...
Cuatro es madrugada, y yo actuando
Ligero entra y ya está saliendo
Oímos un golpe e intuímos un llanto
sintiéndolo mucho, nos fuimos atreviendo...
Y semanas de confusión y culpa
vernos a solas, como si fuera oculta
el daño ejercido el descaro y la tragedia
que siempre rodea este grupo de comedia
como si fueramos tontos, como si al ser pocos
seamos una piña y sea todos por todos.
Conflicto de intereses y sobre todo de fuerzas
que se resuelven en 'lo siento' y en caritas de pena
Todos sabemos lo que ha pasado, y lo que volvió a pasar
y también, espero con qué no se puede comparar.
Pues si algo no violé fue la amistad añeja
Ni falté a las leyes de los hombres de las espadas
Solo digo, gracias por no admitirlo
y gracias, por vivirlo a mis espaldas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario