viernes, 11 de febrero de 2011

Beti zurekin?

Al fin te veo entre espejos
En la cárcel oscura del sueño
Veo tu pelo, veo sus destellos
Veo tu sonrisa brillar como el fuego

Tenia que pasar, crujido de un cristal
El momento se congela, eres maligna, fatal
Soy yo, recuerdas? en aquella primavera
estuve, ahora no me quieres mirar

Cómo? Cuándo? Qué hice yo mal
Qué torció las cosas, dónde acaba cada cabal
Dónde empieza el nudo de nuestra amistad,
Dónde decidiste que yo debía trasnochar
Soñando tu cuerpo, tu voz, tu voz,
Mi mal, tu voz, dónde estás, quién eres
De dónde vienes y porqué intentas quieres joderme
Dónde está el error, cuál fue la falta
Alguien me dice cuándo ésto acaba?

Tres meses de movimiento y estatismo
El tiempo todo lo pone en su sitio
Ahora para mí eres un recuerdo lejano
Y yo no más que un tipo extraño
Y no me reconoces, mucho ha pasado
No tanto para tí, tú poco has cambiado
Eres la de siempre, aquella pequeña loca
Que perdió su niñez y la recupera ahora
Los años perdidos por sus historias
Allí estuve yo, hablándote bajo mi árbol
Tu cara confundida, no me pasaste de largo
Me marcaste, por si no ha quedado claro
Me pregunto siempre, si echas en falta algo
Si a tu memoria vienen recuerdos pasados
Días de lluvia que pasamos en mi guarida
Noches de lujuria que luché y que vivías
No sé si, algún día, te diste cuenta
Pocos te cuidarán si tú n ote proteges
Te alejaste de mí, me jodiste un par de veces
Quizá es que todo esto no es como lo cuentan
A lo mejor soy yo el enfermo, el aprendiz de poeta
Porque tu sonrisa d fuego me aviva la mano y la da destreza
Eso quizá te lo deba, aunque a qué precio
Tantas cosas que no pude decirte
Emociones agolpadas cuando me paso de tercios
Dónde estás? Dónde estuviste?
Haces tu vida, eres feliz? Olvidaste a los que te hicieron felices?
Averiguaste al fin qué camino seguir, no sólo dónde ir?
Se te pasó la pavada y vuelves a sonreír?
De fuego, no de odio, no de ignorancia sin sutileza
Parece mentira, dos caras de una moneda
Si ya lo dijo aquél, aprendiz de poeta
Recojo perros abandonados, y les doy fuerzas,
hasta que tuvo que llegar el que mordiera la mano.
El que me arrancó la mano y ahora tengo versos
Versos que aún echan en falta tus brazos

Versos de perseverancia, porque creo que aún persevero.

2 comentarios:

  1. y el título en euskera a qué se debe?

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  2. a que alguien me escribió una vez Beti Zurekin, y ahora yo escribo a esa mentira.

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