Solo consiste en respirar profundamente, concentrarse y decidir si después de todo, ésto merecerá la pena.
Iremos por partes, primero prometí que lo intentaría pero no lo cumplí, algunos días sin ti eso es lo único que conseguí. Segundo, han pasado un invierno, una primavera, un verano y hasta ahora la mitad de un otoño y no he conseguido nada, lo único, encontrar atajos, intuir soluciones, buscar bajo esas 1603 palabras que me dijiste en un minuto, aquellas dos que pensaba que me harían sentir diferente.
Vuelven esas tardes frías de otoño en las que me decías que no te gustaba verme triste, ni aburrida, que querías verme feliz y ver cómo te sonreia cuando me guiñabas un ojo desde la otra acera las noches que nos besábamos.
Tal vez, y solo es una teoría, consiga aliarme con tus sueños y conseguir que te decidas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario