Mi cama es una mierda si no te siento.
Buenos días pequeña, te molesté mucho anoche?
Vivo en un pequeño mundo de sueños supuestos, y
Malvivo en esa esperanza de volver a sentirte,
de abrazarnos, besarnos, olvidar el resto, evadirnos
en tu cuello y dejar los ojos descansar un instante.
Dejar las heridas en paz un rato y encontrar la paz.
Pedirme que no te abraze tan fuerte es como
pedirme que te quiera menos; mis brazos
te buscan en la oscuridad, me despierto sudando,
expedición solitaria en busca de lo anhelado.
Sueño, soñar, soñárum el día en que esta habitación
se convierta en el punto medio entre los dos,
en que no nos despidamos por la noche si no que
nos saludemos.
y que esos cuatro millones de milímetros
así, redondeando,
decidan dejar de molestar y dar paso
al momento en el que dejemos de ser efímeros.
En que nuestro universo sea finito,
o bueno, en verdad grueso,
pero al menos no infinito,
quiero decir;
que nuestro universo no se extienda más allá del edredón,
y que Su rayo me parta si necesito algo más
que tu sonrisa en tu voz me bastan para saber que estás
y si tú estás, yo estoy, todo está completo, vuelvo al montón.
Buenos días, mi amor, no merece la pena levantarse
si no es para estar contigo fuera de la cama
Buenos días, mañana de espera, comida de sinsabores
y tardes de mirar por la ventana
Y es que los domingos siempre son los mismos colores
blanco, gris, azul, negro,
y yo busco el brillo de tu pelo
la miel de tus ojos, el fuerte de tus labios;
el blanco de tu cuello,
el gris de tus cero risas,
el azul de tus ojos cuando les pones máscaras para ojos
y el negro de cuando cierro los ojos,
cuando cerramos los ojos y me tuerces el septum,
te haces daño en el cuello, y yo te estrujo en un abrazo,
con miedo de estallarte, porque sé que tengo suficiente en mí
como para llenar la habitación;
una fuerza que me das...
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